Cristales de sal gruesa blanca, el tipo de sal que se usa para regenerar un descalcificador

Sal para descalcificador: cuál elegir, cuánta gastas y qué sodio añade (2026)

La sal que va dentro del descalcificador no es la de cocina: es cloruro sódico de regeneración, que se vende en sacos de 25 kg y que debe indicar en el envase la norma UNE-EN 973. En casi todos los equipos domésticos lo correcto es sal en pastillas o, si el manual lo admite, sal granulada de alta pureza. Esta guía explica qué diferencia hay entre los formatos, cómo reconocer una sal buena, cuánta sal gasta un descalcificador y cuánto sodio pasa al agua del grifo.

Índice
  1. Para qué sirve la sal en un descalcificador
  2. Tipos de sal para descalcificador
  3. La norma UNE-EN 973: lo que tiene que poner el saco
  4. Qué sal elegir según tu caso
  5. Cuánta sal gasta un descalcificador
  6. Cómo rellenar el depósito de sal
  7. Qué pasa si usas una sal inadecuada
  8. Cuánto sodio añade el descalcificador al agua
  9. Preguntas frecuentes sobre la sal del descalcificador
  10. Fuentes

Para qué sirve la sal en un descalcificador

El descalcificador no filtra la cal, la cambia. La resina del equipo retiene el calcio y el magnesio del agua y los sustituye por sodio. Cuando la resina se llena, el equipo hace una regeneración: la lava con salmuera, es decir, agua con mucha sal disuelta del depósito, y el sodio de esa salmuera desaloja el calcio y el magnesio acumulados, que se van por el desagüe. Sin sal no hay salmuera, la resina no se regenera y al cabo de poco el agua vuelve a salir dura.

Si quieres ver el proceso completo con el equipo abierto, lo tienes en cómo funcionan los descalcificadores de agua. Aquí nos centramos en la sal.

Tipos de sal para descalcificador

No todo lo que se llama sal vale. Estos son los formatos que te vas a encontrar y para qué sirve cada uno.

FormatoCómo esCuándo usarlo
Pastillas (tabletas o pellets)Cloruro sódico prensado en piezas del tamaño de una moneda gruesa. Se disuelven de forma gradual.Es lo habitual en equipos domésticos y lo que admite casi cualquier depósito.
Sal granulada o en cristalGranos sueltos de distinto tamaño. Se disuelve más deprisa que la pastilla.Solo si el manual la admite. Es más fácil que forme costras en el fondo del depósito.
BloquesPiezas grandes de sal compactada.Solo en equipos diseñados para bloques, con depósito de ese formato.
Sal de mesa o de cocinaPensada para comer; suele llevar antiapelmazantes y aditivos.No es una sal de regeneración y no conviene usarla en el equipo.
Sal para electrólisis de piscinasCumple otra norma, pensada para piscinas.No sirve para sustituir a la sal de regeneración.

Sal vacuum, sal marina y sal de roca

Son formas de describir de dónde sale la sal, no formatos. La sal vacuum se obtiene evaporando salmuera al vacío y suele tener muy pocos insolubles. La sal marina y la sal de roca pueden llevar más residuos que no se disuelven, y esos residuos acaban en el fondo del depósito. Lo que decide si una sal es buena no es el origen, sino que cumpla la norma y que la proporción de insolubles sea baja. Si quieres comparar marcas, mira la ficha técnica del saco, no el nombre comercial.

La norma UNE-EN 973: lo que tiene que poner el saco

La UNE-EN 973 es la norma que se aplica al cloruro sódico destinado a regenerar intercambiadores iónicos en equipos de tratamiento de agua para consumo humano. Es la referencia que debes buscar en el envase: la edición vigente es la UNE-EN 973:2010, publicada el 10 de marzo de 2010. Una sal que no indique la norma o que se anuncia solo como "sal gorda" o "sal para piscinas" no ofrece esa garantía.

Antes de comprar, comprueba tres cosas en el saco:

  • Que indique la norma UNE-EN 973 o EN 973, o que diga expresamente que es sal para regeneración de descalcificadores.
  • Que el formato (pastillas, granulada) esté entre los que admite el manual de tu equipo.
  • Que figure la riqueza en cloruro sódico y el contenido de insolubles. Cuanto menos insolubles, menos residuo en el fondo del depósito.

Qué sal elegir según tu caso

  • No sabes qué admite tu equipo: pastillas. Es el formato más aceptado y el que menos problemas da.
  • El manual dice que acepta granulada: puedes usarla, pero vigila más la formación de costras.
  • Tienes agua muy dura y el equipo regenera a menudo: las pastillas dejan menos residuo al disolverse con frecuencia.
  • Casa de uso ocasional: compra sacos pequeños. La sal almacenada mucho tiempo en un depósito húmedo se apelmaza.

Si todavía estás eligiendo equipo, mira antes la comparativa de descalcificadores para casa: el formato de sal que admite cada modelo es un dato que conviene mirar antes de comprar.

Cuánta sal gasta un descalcificador

No hay una cifra válida para todos los equipos. El gasto depende de tres datos que salen de tu casa y de tu manual:

  1. La dosis de sal por regeneración, que indica el fabricante en el manual (en kilos).
  2. Cuántas regeneraciones hace el equipo al mes. Un equipo por volumen regenera más cuanta más agua gasta la casa y cuanto más dura es.
  3. La dureza del agua de entrada.

Con esos datos, la cuenta es directa: kilos de sal al mes = dosis por regeneración × regeneraciones al mes. Un ejemplo para ver cómo se hace, con números inventados para ilustrar y que no corresponden a ningún modelo: si el manual indica 2 kg por regeneración y el equipo regenera 4 veces al mes, gasta 8 kg al mes, 96 kg al año, algo menos de 4 sacos de 25 kg.

Para saber tu dureza de partida, busca tu ciudad en la tabla de dureza del agua por ciudades de España. Cuanto más dura es el agua, más veces se llena la resina y más sal consume el equipo.

Cómo medir tu gasto real

Lo más fiable es medirlo en casa durante un par de meses. Apunta la fecha y los kilos cada vez que rellenes. Con dos o tres anotaciones sabrás cuánto gasta tu equipo al mes y cuánto te dura un saco, y podrás comprar con tiempo en lugar de quedarte sin sal. Si de pronto el consumo cae a casi cero, no es buena señal: puede que el equipo no esté regenerando o que haya un puente de sal.

Cómo rellenar el depósito de sal

  1. Mira el nivel una vez al mes y rellena cuando la sal baje de un tercio del depósito.
  2. Echa la sal sin llenar el depósito hasta arriba, y deja siempre la sal por encima del nivel del agua del fondo.
  3. No mezcles sacos nuevos con sal vieja apelmazada: rompe los terrones antes.
  4. Cierra bien el saco abierto y guárdalo en un sitio seco.

El puente de sal

Es una costra dura que se forma a cierta altura del depósito. Por debajo queda un hueco vacío con agua, así que parece que hay sal pero el equipo no genera salmuera. El síntoma es que la sal casi no baja y el agua vuelve a salir dura. Para comprobarlo, pincha el depósito con un mango de escoba: si choca contra una capa dura y por debajo hay hueco, rómpela con cuidado y tira los terrones.

Los pasos de limpieza anual, la revisión del inyector y la resina están en la guía de mantenimiento del descalcificador.

Qué pasa si usas una sal inadecuada

  • Inyector atascado: el equipo regenera, gasta agua, pero la salmuera no llega a la resina y el agua sigue dura.
  • Lodo en el fondo del depósito: es el residuo de los insolubles. Si se acumula, hay que vaciar y limpiar el depósito.
  • Resina que rinde menos: una sal con impurezas ensucia la resina con el tiempo.
  • Puentes de sal frecuentes: más habituales con sal fina o apelmazada.

Si has usado la sal equivocada, vacía el depósito, límpialo con agua, rellénalo con sal adecuada y lanza una regeneración manual para limpiar el circuito de salmuera.

Cuánto sodio añade el descalcificador al agua

Este es el dato que casi nadie explica y se puede calcular. Cada grado francés de dureza equivale a 10 mg/L de carbonato cálcico. Por cada grado francés que el equipo elimina, el calcio y el magnesio retirados se sustituyen por sodio, y el resultado son unos 4,6 mg/L de sodio añadidos por grado francés (es un cálculo químico de equivalencias, no una medida de un modelo concreto).

El Real Decreto 3/2023 fija para el sodio un valor paramétrico de 200 mg/L en su anexo I, parte C (tabla 3, parámetros indicadores), según el texto del BOE. La misma norma recoge, en la tabla 7, que el agua ablandada debe mantener una dureza mínima de 55 mg/L de CaCO₃. Con esos dos datos y las cifras de la tabla de dureza por ciudades, este es el máximo de sodio que añadiría el propio descalcificador:

CiudadDureza (mg/L CaCO₃)Clasificación OCUSodio añadido si baja a 0Sodio añadido si deja 55 mg/L
Castellón de la Plana466Muy dura214 mg/L189 mg/L
Valencia420 a 510Muy dura193 a 235 mg/L168 a 209 mg/L
Barcelona186 a 329Media a dura86 a 151 mg/L60 a 126 mg/L
Murcia150 a 286Media69 a 132 mg/L44 a 106 mg/L

Son cifras máximas que solo cuentan el sodio que aporta el propio equipo, sin sumar el que ya trae el agua de la red. En agua muy dura, el cálculo se acerca al valor de 200 mg/L, y por eso conviene regular el equipo para que deje algo de dureza residual en lugar de bajarla a cero. La clasificación sigue la escala de la OCU: blanda por debajo de 120 mg/L, media de 120 a 300, dura de 300 a 400 y muy dura por encima de 400.

Para beber y cocinar, una opción habitual es combinar el descalcificador con una ósmosis inversa en la cocina o dejar un grifo sin descalcificar. Lo comparamos en descalcificador u ósmosis inversa. Si no quieres usar sal, lo que sí y lo que no funciona está en descalcificador de agua sin sal.

Hay equipos que admiten cloruro potásico en lugar de cloruro sódico, pero solo si el fabricante lo autoriza para ese modelo. Pregúntaselo antes de probarlo.

Preguntas frecuentes sobre la sal del descalcificador

¿Se puede usar sal de mesa en el descalcificador?

Es mejor no hacerlo. La sal de cocina suele llevar antiapelmazantes y más impurezas que la sal de regeneración, y esos residuos se acumulan en el fondo del depósito y pueden atascar el inyector. Usa sal para descalcificadores que indique la norma UNE-EN 973 en el saco.

¿Qué es mejor para el descalcificador, sal en pastillas o granulada?

Depende de lo que admita tu equipo. Las pastillas son el formato más habitual en equipos domésticos y se disuelven de forma más gradual. La sal granulada o en cristal funciona si el manual la permite, pero con más facilidad de formar costras en el depósito. Si el manual no distingue, las pastillas son la opción más segura.

¿Cada cuánto hay que echar sal al descalcificador?

No hay un intervalo fijo, depende de la dureza del agua, del consumo de la casa y de la dosis de tu equipo. Lo práctico es mirar el depósito una vez al mes y rellenarlo cuando la sal quede por debajo de un tercio, siempre con sal por encima del nivel del agua.

¿Se pueden mezclar distintos tipos de sal en el depósito?

Se puede si las dos son sal de regeneración y el manual admite ambos formatos, pero conviene no mezclar a la ligera. Lo más limpio es dejar que se gaste la sal que hay antes de cambiar de formato o de marca.

¿La sal del descalcificador hace el agua salada o sube el sodio?

El agua no sabe a sal, pero sí lleva más sodio: el descalcificador cambia el calcio y el magnesio por sodio. Por cada grado francés de dureza que se elimina se añaden unos 4,6 mg/L de sodio, un cálculo que se explica más arriba. Si tienes una dieta baja en sodio, consúltalo con tu médico.

Fuentes

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